Paquita Quesada.

13 septiembre 2024  San Juan Crisóstomo  Sol: 7´54 a 20´26   Murcia, viernes, con feria y ruidos de noche pero s.n. Te cuento:

   5 de diciembre 1993.- Ayer, sábado, fue el entierro de Paquita Quesada López. Asistimos al mismo familiares y amigos de Pepe Jiménez, su desconsolado esposo. ¡Qué momentos tan tristes!

   Pepe estaba, no es para menos, apenado, triste, lo mismo que el hijo y la hija, que le acompañaban. Pedro Antonio, su hermano cura, rezó unas oraciones antes de sepultar a la difunta.

   Entre los amigos que fuimos a acompañar a Pepe estábamos Pepe García, Celestino, José María el Chilin y yo. Los demás eran parientes, como Paco el de Melchor, su primo Rafael, Remedios, Margarita, y pocos más.

   El luctuoso acontecimiento me hizo retroceder en el tiempo y recordar momentos más felices de hace ya sus 40 años. Paquita vino a pasar un verano a la casa de sus tíos. Todos queríamos que nuestro amigo nos presentara a Paquita, muy mona ella.

   Como la casa de Pepe estaba en el Prado, cuando venía al pueblo lo asaltábamos para pasear por el jardín. Pronto, Pepe nos dio la noticia: “Me he puesto en relaciones con Paquita”.

   Desde aquel día, de Paquita nunca más se supo, ni nadie más la vio. Supimos, eso sí, que algún tiempo después Pepe y su prima se casaron, que tuvieron dos hijos, que vivieron en Madrid, y que fueron felices hasta ayer, que, por desgracia, la vimos en un ataúd.

                                         Francisco Tomás Ortuño.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El lenguaje de la música.

El teléfono.

91 aniversario.