Se realiza un sueño.
9 octubre 2024
Murcia, miércoles, sin novedad, Te cuento:
21 julio 91.- El día de ayer fue de un ajetreo morrocotudo. Temprano fuimos a Murcia Pascual, Toñi, Miguel, mamá y un servidor.
En Murcia se quedó Miguel con Francis y los demás seguimos a Los Alcázares, o sea, a la casa de Toñi. Saludamos a los padres, a las hermanas, a los nietos.
¿Comisteis allí?
-Una suculenta paella, con aperitivo antes y café después. Unas horas deliciosas en compañía de tan amable y bondadosa familia.
-¿Hubo baño?
-Pues sí. Mientras que preparaban el arroz, fuimos a Punta Brava y allí nos zambullimos en unas aguas cristalinas difícil de igualar en otra parte del globo.
-Y luego?
-Del baño a la mesa, de la mesa Murcia, y de Murcia aquí.
-Ya veo que fue el día ajetreado. ¿Qué tal la familia de Toñi?
-Sin elementos de juicio todavía. No quiero aventurar juicios, o sea, no quiero andar con prejuicios.
-Pero un juicio somero, personal…
-Buenas personas, sencillas y trabajadoras.
-No es poco.
-No es poco.
22 julio 91.- Miguel acaba de irse a coger fruta. El trabajo a los jóvenes, como Miguel, le seduce. Es una forma de significarse como adultos.
Pero no es el trabajo en sí lo que les impulsa a realizar la tarea, sino el dinero que van a recibir a cambio.
Cuando se ven en puertas de ser hombres, alguna fuerza interior le lleva a afirmarse como tales; y ganar su propio dinero es una prueba ante ellos mismos de que han llegado al mundo de los mayores.
Ayer hizo Miguel una excursión en bici por estos montes. Se sentiría un experto ciclista, un consumado corredor, un adulto que no teme a la soledad ni al peligro.
Hoy se va a las 7 a coger fruta; y esta tarde bajará al pueblo con su tío Joaquín. El mundo de los adultos fascina a los jóvenes como Miguel.
-¿A todos?
-A todos.
-¿Por qué entonces muchos no trabajan?
-Elemental: porque no encuentran trabajo.
-O porque no lo buscan.
-En el fondo, la psicología muestra que cada edad tiene unas características comunes. Hay sus excepciones, pero no son la regla. Son más bien patologías manifiestas.
Así que todos los que tienen la edad de Miguel quieren trabajar.
Así es. Lo mismo que los niños quieren jugar y los viejos descansar. El trabajo en la juventud tiene además su explicación biológica y psicológica.
Es el aprendizaje a la etapa adulta.
Bonita la psicología, alucinante.
¿Y todos los mortales actúan con el mismo patrón?
Sí.
-Entonces, después de tantos miles de casos, la naturaleza humana debe ser bien conocida.
-Pues sí: se sabe a qué edad se anda, a cuál se habla, en general lo que corresponde a cada año. Un libro sin misterios en la naturaleza.
-Tú lo has dicho.
Francisco Tomás Ortuño.
Hay momentos en que se realiza un sueño y la emoción que siento al verlo realizado:
Cuando a los 6 años ahorré durante seis meses para comprarme el coche de pilas. Recuerdo que dormía con él y lo limpiaba tres veces al día me sentía completo feliz, realizado.
También recuerdo cuando me propuse hacer ejercicios para desarrollar mis músculos. Me sentía muy fuerte, saludable e incluso atractivo.
La vez que decidí construir una casa en el árbol me sentía exitoso y capaz.
¿Puedo permitirme sentir esa emoción ahora? ¿Puedo sentir esa energía y soñar algún sueño ahora?
Francisco Tomás Ortuño
Adivinanzas:
-Arca monarca, -llena de placer, -ningún carpintero, -te ha sabido hacer. la nuez
-Tengo cabeza redonda, -sin nariz, ojos ni frente; -y mi cuerpo se compone -tan solo de blancos dientes. el ajo.
-Blanca soy como la nieve, -me sacan de una caña -y aunque soy del otro mundo -ahora ya nazco en España. el azúcar
En vez de ramas nací en molino -me estrujaron en un pozo me metí -y del pozo me sacaron a la cocina a freír. el aceite.
LA GUERRA:
-Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor; solicito permiso para ir a buscarlo, dijo un soldado a su Teniente.
-Permiso denegado, replicó el oficial. No quiero que arriesgue su vida por un hombre que probablemente haya muerto.
El soldado haciendo caso omiso de la prohibición salió y una hora más tarde regresó mortalmente herido transportando el cadáver de su amigo.
El oficial estaba furioso. Ya te dije que había muerto. Ahora he perdido a dos hombres. Dígame ¿valía la pena ir allá para traer un cadáver?
Y el soldado moribundo respondió: claro que sí, señor. Cuando lo encontré todavía estaba vivo y pudo decirme: “Estaba seguro de que vendrías”.
-Un amigo es aquel que llega cuando el mundo se ha ido
-La amistad es como la música: dos cuerdas del mismo tono que vibran a la vez, aunque solo se pulse una.
Francisco Tomás Ortuño
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