Feliz viaje, Angel.
11 Junio 2024: San Bernabé
Murcia, martes, temprano, sin novedad. En Europa ganó las Elecciones el Partido Popular.
4-Julio-1993: domingo, ventoso. Por fas o por nefas, no empieza el verano. Luego nos desquitaremos, pero aquí, desde el jueves y sin ver la playa. Es que no apetece.
El frío, la lluvia, o el viento, nos hacen desistir del baño. La radio, la prensa o la televisión dicen lo mismo. “¿Es que el tiempo se ha vuelto loco?”. Porque en julio la gente viaja para disfrutar del Sol y no para encerrarse en las casas.
Se quejan los hoteles, se lamentan los dueños de bares y chiringuitos, todo el mundo que espera hacer su agosto con la avalancha de turistas. “¡Hombre que nos hundes el negocio!”.
“¿No ves que son cuatro días?”. “¿No ves que nos arruinas?!”. Pero el tiempo erre que erre. Hoy viento habemus, ¿qué habrá mañana?
En Ibiza es peor aún: al tiempo suman los infundios. Dice la radio que un Practicante ha difundido la noticia de que la isla “Perla del Mediterráneo” está infectada de sida.
Tú me dirás. La noticia la ha recogido un periódico. Luego otro. Ha saltado fronteras. Se ha publicado en el extranjero. Y los posibles veraneantes se lo piensan.
Los ibicencos gritan que es mentira, pero el agua que se arroja al suelo, difícil es de recoger. ¿Cómo se le ocurre a este Practicante lanzar semejante infundio? ¿No pensaba en la gravedad del asunto?
Es que arruina miles de negocios; es que seca el aluvión de inmigrantes; es que bunde la economía nacional. Por Dios, ese Practicante no paga con su encierro en prisión por los siglos de los siglos.
LA RADIO
La costumbre de escuchar la radio cuando uno se despierta es de lo más entretenido, de lo más importante. Creo que la prensa tiene en la radio a su enemigo mortal.
¿Qué más cómodo que darle a un botón -hasta los hay programados, y ni eso, te despiertan a la hora que le pides, con música, te dan los Buenos días y te largan los informativos-?
Y a escuchar lo que ocurre fuera, hasta en el extranjero. ¿Habrá algo más de agradecer que un ejército de personas trabaje durante la noche para tenerte informado por la mañana?
¿Puede darse más lujo que antes de levantarte te cuenten lo que sucede o lo que va a suceder? La prensa lo tiene mal con la radio; cuando te llega es con noticias del día anterior y siempre después de haberte levantado y de haber salido a la calle.
pero que muy difícil. Algo así como el cine con la televisión. ¿Para qué salir a ver lo que tengo en casa? ¿Para qué pagar lo que no me cuesta dinero?
“Vargas Llosas, escritor peruano, ha sido reconocido español por su vinculación a España”, noticias recibidas hoy. “El ex presidente del Gobierno Adolfo Suárez ha llegado a Ibiza donde tiene su residencia veraniega”. Maravilla de la radio que tan cómodamente hace llegar todo tipo de chismes.
VIAJE
Las diez de la mañana, en la terraza. Escribo estas notas con viento, pero agradable. Los jóvenes duermen como lirones. El hotelito está tranquilo, como vacío.
Eso es el apartamento, un hotelito. Me ha salido la palabra justa. ¿A mí? ¿A mi mente que pensaba aparte, por su cuenta? El piso alquilado parece un hotel.
A mí que me gusta la intimidad, me desagrada compartir mi casa con nadie. El hombre necesita de un espacio para él, su espacio vital, su territorio.
Los animales también. Si no lo tiene, enferma. Eso debe ocurrirles a los casados que viven con sus padres, que por muy padres que sean les quitan su espacio vital, su territorio.
En este piso entras al comedor y hay gente, vas al servicio y está ocupado, llegas a la cocina y alguien prepara su puchero. No tienes nada para disponer cuando te place.
Si es por la mañana llegan visitas de otros; si por la tarde vienen chicas, ¡oh tiempos!, si es más tarde el televisor debe estar encendido.
Un infierno. Menos mal que queda un refugio: tu habitación para dormir. Allí puedes encerrarte y aunque con poco espacio quedar aislado.
Pero, ay, tampoco es mi caso: en el dormitorio reservado para mí está el ordenador. Como este aparato tiene adictos a todas horas, hay quien lo utiliza; y no solo uno que sería lo menos malo, ya que ensimismado en la pantalla pasaría del resto del chambre á dormir.
Lo malo es que hay otros detrás del que teclea que miran, discuten y comentan, y en ese ambiente no hay quien pueda sentirse solo. Será cuestión de acostumbrarse.
Ángel ha pasado cuatro años aquí. Primero con Carlos y Setien; luego con el sastre, que solo oía la radio; después vino Isán Y Juan Francisco, que siguen hoy. Todo lo ha superado.
A todo ha sobrevivido. Será cuestión de acostumbrarse o será quizás que estos días finales de curso adquieren una especial virulencia y me han tocado a mí, o que al no estar Ángel todo anda revuelto, manga por hombro.
No sé, pero así yo no puedo estar mucho tiempo. Menos mal que he encontrado esta terraza espaciosa y luminosa, que me ha acogido con los brazos abiertos, como yo a ella.
El viento arrecia, los ruidos continúan como llegados de las profundidades del infierno a mi lado, de tarde en tarde el ruido del ascensor como en Murcia, enfrente una chimenea alta, monolítica y a su derecha el hotel Meliá mitad blanco mitad rojo por fuera.
Por fin saltó la llamada, justo a las 25 horas de partir sonó el teléfono con Ángel en el otro extremo. Llama para decir que está en Budapest y que ya ha contactado con quienes le esperaban.
Enhorabuena, Angelote, por el feliz comienzo de tu aventura, y que el Señor te guarde como hasta ahora.
Francisco Tomás Ortuño
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