Viaje a Fátima (12).

29 febrero 2024

     Murcia, temprano, sin novedad. Sigo con el viaje a Fátima:

     7 de julio 89, San Fermín. 8:30 h de la mañana. Canto de unas tórtolas cerca de la tienda, si es que se puede llamar canto a unos sonidos que no dejan dormir.

    En la tienda de campaña, en el Camping Cartagonova desde ayer por la tarde, sobre las seis. Las tórtolas siguen con su canto particular. La gente empieza a removerse. El sol calienta con un vientecillo agradable.

   El desembarco de ayer fue normal. El coche llegó entero a pesar de su sobrecarga. Pasa un hombre montado en bicicleta; otro va a los servicios con toalla y útiles de aseo.

    María Teresa, con José Miguel y Silvia, nos aguardaban cuando vinimos. Pascual, Ángel, Miguel, Lina, mamá y yo montamos nuestra tienda en un periquete. Vamos siendo expertos en montar nuestra tienda. Quedó perfecta.

   Luego fuimos a la piscina a iniciar la serie de baños que habrán de continuarse por algunos días. Muchas tiendas este año en el Cámping Cartagonova. Creo que nunca habíamos visto tantas tiendas en el camping.

   Los pájaros a mogollón pian por los pinos y eucaliptos que forman nuestro entorno. El tío Amós con sus hijos Pepe y Amós vinieron a la playa. Era su primera visita, ya que hablaron de continuar estos días.

   Ángel ha estado temprano en Los Alcázares. Lina y yo hemos dado un paseo por la playa. Un joven estaba en la bahía de enfrente pescando o intentando pescar. Es el deporte más tranquilo que se ha inventado, para tormento de los tranquilos peces.

   Mamá prepara el desayuno. María Teresa hace lo propio por su tienda. Pascual y Miguel duermen todavía; son los más dormilones de siempre; son así.

   8 julio 1987. El hecho a recordar de ayer será sin duda el de la enferma de los nervios y la cura de barro. No le hizo mucha gracia a mamá, pero ocurrió. y de verdad que tuvo su chispa de humor.

   Cuando me llené de barro medio cuerpo en la playa y me vio la extranjera, o lo que fuera, me pidió que le echara barro a ella. Yo lo hice y Pascuala abrió mucho los ojos, como asombro o protesta por lo que se hacía delante de sus narices.

   Amós y Pepe vinieron por la tarde; se dieron su baño y se fueron después. Dijeron que mañana, por hoy, irían a Santa Pola a pasar unas horas con José María. Y partieron veloces.

   Sobre las 20:00 h de la tarde, los niños del campamento. vecinos, celebraron la fiesta pamplonica con carreras como en los propios Sanfermines. Estuvimos a verlos y casi nos dejan dentro sin poder salir.

      Y ya en actividades de hoy, diremos que esta mañana hemos ido a Murcia Miguel, Pascual y yo en nuestro coche. ¿Motivo? Matrícula de Miguel en el Instituto, que ha quedado hecha.

   Pascual ha ido por su DNI que perdió y todo resuelto. En Murcia estuve con Pina y con Juan José. Ellos siguen picando hasta el día 15, en la Dirección Provincial de Educación. No sé cómo les irá a los otros compañeros en la Inspección.

   Esperanza y yo hemos tenido suerte con nuestro destino pos direccional hasta en lo de las vacaciones. Pascuala lee el libro que trajo de Fátima. Son las 18:00 h de la tarde.

   Cerca, María Teresa lee la crónica de nuestro viaje a Fátima. Pascual también lee cerca en otra mesa, al aire libre. Todos debajo de pinos y eucaliptos. Ángel y José Miguel Rubio juegan al dominó.

   Miguel, Lina y Silvia se han ido a la piscina a bañarse. Pascual les ha seguido. Nuestro cámping cumple a la perfección. Se nota este año que se cuida en todo: limpieza, servicios, vigilancia, etcétera.

   A mi izquierda una canción de Mecano se escucha en la tele. Una familia dormita cerca. La voz es dulce de esta joven cantante; “Y quiere ser madre…”.

   Un coche se detiene a dos pasos. Un airecillo agradable se deja sentir en el cámping. Yo escribo desnudo de cintura para arriba, con el bloc en las rodillas, algo incómodo.


Continuará.

  


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