22 julio 1987.
12 marzo 2024
Murcia, temprano, las ocho y media y sin novedad. Te cuento lo que contaba:
22 julio 1987:
Fuimos tres y volvimos cinco. Pascual, Ángel y yo para allá; Francis y Lina, además, a la vuelta.
En Murcia es difícil vivir en verano. La gente anda como en un desierto. Por eso emigra a playas y sierras en los meses de canícula.
Las calles anchas, modernas, son tostaderos naturales. La parte antigua, la Murcia más murciana, más castiza, es de sombras, de calles estrechas y tortuosas,
Todo tiene su porqué. La gente piensa lo suyo y los viejos o antiguos se darían cuenta de que las sombras le eran primordiales en estío.
Esto que se aprecia de las calles de Murcia, teniendo su porqué, se observa en todo lo que nos fijemos. Es algo natural que el hombre actúe siempre con una lógica a veces impensada.
El mismo instinto le lleva a actuar por la línea segura de lo más práctico. Yo lo veo así. Por las mismas misteriosas razones que los seres vayan cambiando su configuración anatómica si el medio se lo exige.
Las calles de Murcia debían respetarse como eran antes, y no trazar avenidas modernas, amplias, como si fueran de Barcelona o de París. Murcia es Murcia y cada ciudad es ella y no otra.
El clima de una no es el clima de la de más allá. EL calor del verano murciano no tiene parangón con el de otras ciudades que tengan sus mismos habitantes, sus mismos monumentos y su misma tradición histórica.
Francisco Amós, en la mesa, nos puso un video del Campamento. Se ve un estilo de campamento en el que los chavales se lo pasan “bomba” trabajando duro.
- ¿Y las siestas?
- Las siestas las inventaron los gandules, dice Francis.
En este campamento no hay descanso, todo es actividad: juegos, competiciones, ocupación.
Ahí reside el secreto: en la ocupación. Una buena organización y seguir después lo programado. Todas las horas ocupadas, no dejar tiempo a la improvisación ni al ocio.
A los críos se les ve reír, gozar felices en sus ocupaciones. En nuestra vida particular, quizás el secreto de la felicidad esté también en la ocupación.
Las personas mayores debieran acudir a expertos en temas ocupacionales para que les dieran su labor a realizar como terapia: de 8 a 9 desayuno, de 9 a 10 lectura, de 10 a 11 paseo,
De 11 a 12 visitar enfermos, de 12 a 1 trabajo manual, de una a dos baño, a las dos comida, y así.
Una lista de ocupaciones para que se comprometiera a seguir a rajatabla. Lo último es no hacer nada, estar mano sobre mano dejando vagar la imaginación. Todos debiéramos ordenar nuestra vida.
En este sentido de la ocupación para sentirnos siempre satisfechos del deber cumplido. Es profundo el tema y no se agota con lo esbozado.
Lina arribó feliz de Punta brava, donde ha pasado 10 días en su campamento. La esperamos Bienvenida y yo con madres de otras niñas en la puerta de la Obra Social.
Bienvenida nos aprecia en extremo. Cuando me presentó a unas compañeras suyas de Navarra no cesaba en sus elogios para con nosotros. Este detalle de Bienvenida no debe caer en saco roto.
Sé que muchas, muchísimas personas de Jumilla piensan igual que Bienvenida. Somos algo así como ejemplares en la fauna de las familias españolas. “Buena, buenísima ella; listo, listísimo él”.
Esto mismo dijo García el día anterior. “A mi hijo se le dan bien los estudios”, dije yo. “Hombre, de tal palo tal astilla”, fue su elogio sincero.
Este concepto que nos hemos ganado con el tiempo debe servirnos para esforzarnos más cada día, en serlo como ellos piensan, Y más aún, debía movernos a hacer algo más práctico, y positivo por los demás, para que no quedáramos solo en cuadro de contemplación.
No sé, pero tengo la idea de que podíamos hacer mucho bien llevados de este concepto de ejemplaridad que nos hemos ganado.
Supongamos que un atleta a fuerza de ejercicios, de entrenamientos, o sin esfuerzo por sus cualidades naturales, gana una medalla en un concurso.
Este triunfador, aparte de ser admirado como en una vitrina por su triunfo, debía y podía ofrecer más. Digamos que fundar una Escuela, dar charlas, animar a otros menos afortunados, llevar ilusión a los impedidos físicos, no sé, muchas cosas más que quedarse como digo estático en un pedestal a la contemplación de quienes optan por mirar.
Continuará.
Comentarios
Publicar un comentario