Cuevas de Nerja.
22 marzo 2024
Murcia, lunes, día como ayer. Elecciones en el País Vasco, sin novedad en casa. Sigo y termino con nuestro paseo por Ceuta de hace cuarenta años:
27, miércoles, día primaveral. Vamos a Nerja. En el camino pasando por Málaga, es una fiesta para los sentidos: el mar siempre cerca a nuestra derecha, nos permite contemplar playas interminables de exótica belleza, urbanizaciones sin fin, y grupos de casas blancas entre árboles que semejan palomas.
A nuestra izquierda, qué maravilla, las Cuevas de Nerja son un cuento de hadas, rincones encantados donde el tiempo se detuvo, figuras misteriosas para soñar.
Una muestra más de la inefable naturaleza. Grandiosidad es la palabra, pasmo y asombro de cuánto ofrece. Por 45 pesetas cada niño llevará siempre el recuerdo de la Gruta en su memoria.
Vicente, el niño más joven del grupo, no pudo entrar a las cuevas: sintió pánico, padece de claustrofobia sin duda. Pasamos a la vuelta por el gran mirador o Balcón de Europa.
A las dos y media estábamos comiendo: potaje de garbanzos riquísimo. Antonio, nuestro entrañable conductor, se tomó dos platos, quede para la historia, unas empanadillas con ensalada y peras de postre.
Con motivo del partido de fútbol televisado, se cena temprano, a las 8. El estadio estaría a rebosar de público. Las niñas sin tele y sin compañeros se aburrieron un par de horas.
La marcha será mañana después del desayuno. Pasaremos horas en Granada visitando la Alhambra, Generalife y lo que venga a mano.
Comeremos como es natural lo que nos pongan en la bolsa o picnic. Queremos llegar sobre las 22:00 h. de la noche. Si este día que adelantamos resulta como empezamos, habremos conseguido nuestro objetivo de pasar unos días memorables cargados de impresiones para llevar en el recuerdo por el resto de nuestros días.
La nota que concedo al viaje por el buen comportamiento de todos es de Sobresaliente.
FIN Comentarista: F.Tomás
Comentarios
Publicar un comentario