Monos casi humanos.

29 Junio 2024: San Pedro y San Pablo Felicidades, Pablo.

   Murcia, sábado, las ocho y caluroso, sin novedad en casa.

   Te contaré del pasado siglo:

   26 julio 1993. Santana, fiesta en el convento, Dijo el padre Dimas que la Abuela se perdió para que resaltara el Niño. Es bonita la imagen, no sé si es suya o se la han prestado.

   Anoche, mamá nos recordaba que hace ya dos años qué falta el tío Joaquín. Joaquín era bueno. En el fondo fue un hombre que amaba a los demás y que solo quería hacer bien.

  Pero pienso que no tuvo suerte. Quizás su puesto social no fuera el que tuvo. Él hubiera querido ser maestro y jugar con los niños y relacionarse después con los demás maestros en el casino tomando una espumosa cerveza.

   Su rol de carpintero, creo que no lo aceptó, y por eso tal vez se le viera a veces desencajado, fuera de lugar. En la vida hay muchos como Joaquín, que no están donde hubieran rendido más, y,  por ende, donde hubieran sido más felices.

   Hay muchos desajustes en la sociedad. ¿Cómo no va a haberlos cuando hay tantas ocupaciones y tantos que las disputan? Por un azar, algunos, y solo algunos, tropiezan con el zapato a la medida.

   ¿No ocurre otro tanto con los matrimonios? ¿Tú crees que entre millones van a emparejar debidamente los que buscan emparejarse? Algunos, y solo algunos, tienen suerte.

   Los más tienen que hacer esfuerzos ímprobos para acoplarse cuando ya no hay remedio, y muchísimos ni con hormas especiales pueden entrarse el zapato o se hacen heridas.

   La solución a los trabajos quizás estuviera en poder cambiar con más facilidad. Si un oficio no va, otro. Si el otro tampoco, el de más allá. Como cambiar de boli si no escribe, por elegante que parezca.

   La iglesia pide a los que se casan que se mentalicen de que es para siempre, y que se adapte el uno al otro lo mejor que pueda. Que piensen que los dos son uno hasta que la muerte los separe.

   Tal vez sea demasiado duro en muchos casos. Y de ahí las separaciones, los divorcios, las huidas, y hasta los asesinatos. “Hasta aquí hemos podido aguantar, pero ni un segundo más”.

   Y de ahí la socorridas “incompatibilidades de carácter” que se alegan para justificar el fracaso de la Unión. En los oficios puede ser lo mismo, que el uno no sea para el otro por mucho que se empeñe.

   Ya va siendo hora de que nos demos cuenta del hecho incuestionable de que la infelicidad lleva a la muerte anticipada. Y esa infelicidad procede de actuar en la vida en contra de nuestros deseos.

 

   En Santa Ana la Vieja hay un campamento de chavalines. Hasta aquí llegan sus voces y el silbato de los que dirigen tiendas de lona. ¡Qué bien deben de pasarlo los críos!

   Sin duda, una experiencia que no olvidarán en su vida. Vivir juntos, ayudarse y aprender a vivir lejos de su casa, son hechos muy importantes en su edad.

   Sí hubo evolución en la especie humana, son los niños aquellos primeros trogloditas de las cavernas. Resulta que se están viendo comportamientos en los animales tan asombrosos como  como en los humanos.

   Un lobo herido, medio muerto, fue arrastrándose hasta una cueva deshabitada. El cazador con sus prismáticos pensó desde lejos que se recogía allí para morir, como suelen hacer algunos animales.

   Comprobó a los pocos días y siguientes que otro lobo le llevaba carne para que sobreviviera.

   Los japoneses han estudiado a los monos durante muchos años.       Una de las experiencias comprobadas repetidamente con los macacos es que arrojan trigo en arena y ellos, antes de comerlo, lo echan a las aguas del arroyo para que flote limpio. Una vez así se lo comen.

   Y en cuanto a los sentimientos, se ha visto que los chimpancés dan vueltas en derredor de un compañero muerto y emiten gemidos como el llanto de las personas.

                                         Francisco Tomás Ortuño.

   VOCABULARIO

   Lacerar: herir o hacer daño a alguien.

   Imbuir; transmitir algo a alguien.

   Hollar; pisar o poner el pie sobre algo.

   Revertir; volver algo a su estado anterior.

   Transigir: aceptar (No transijo con sus caprichos)

 

   ¡¡¡A reír!!!

-   Mamá, mamá, me llaman ¡el rumbero!

-   ¡Caramba!

-   Dando palmas el niño: ¡Caramba, Carambita, carambé…

             

-   Mamá, en el cole me llaman Chulo.

 

-   ¿Qué?

 

-   ¡Qúé de qué!

 

 

-   ¡Mamá, mamá, dame chorizo!

-   No, hijo, que pica.

-   No importa, yo lo cojo por la cuerda.

  

-   Mamá, mamá, ¿qué es amnesia?

 

-   ¿Qué me has preguntado?

 

 

-   Mamá, el termómetro ha bajado.

 

-   ¿Cuánto, hijo?

 

-   Unos dos metros, se ha caído al suelo.

 

 

-   Mamá, mamá, en el cole me llaman hijo de vaca.

 

-   Murmuraciones, hijo, murmuraciones.

 

   PROBLEMA

   ¿Cuántas mascotas tiene Alba si todas son perros como Nala menos dos, todas son hámsteres menos dos, y todas son conejos menos dos?

Con premio de CINCO EURAZOS al primero que dé la solución s,a.b.j. El abuelo Paco Con 91 y un día. Un abrazo.     

 

 

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