Limitaciones.
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
20 Julio 2024: San Apolinar
Santana, sábado, las nueve, calor a tope y todos bien con las limitaciones propias de los ochenta y de los noventa. Ayer estuvo con nosotros Pascual y Miguel; los hijos andan lejos, lejísimos.
De mi Diario:
23 de agosto 1993. Anoche en Jumilla fue la noche loca de la feria, la bacanal, la juerga padre. Así que no es de extrañar que hoy, a la una del mediodía, sigan durmiendo los jóvenes.
Miguel y sus cinco amigos no dan la cara, y Ángel que duerme aquí, tres cuartos de lo mismo. En cambio, Lina, que pasó de feria y de carrozas, ha bajado al pueblo con mamá a ver a la Yaya.
Y, seguro que, a oír Misa, faltaría más, Y a recoger a Pascuala Ortega, qué pasará con nosotros unos días. ¿Lo han pasado mejor los amigos de Miguel que Lina?
Cada persona es un mundo. Ya en Betania, cerca de Jerusalén, María la piadosa, era feliz oyendo a Jesús y su hermana Marta la recrimina. Son dos concepciones de la vida que perduran con el tiempo.
El Maestro alaba la actitud de María, pero Santa Teresa luego dirá: “¿Y quién prepara la comida?”. Unas son felices con la pura contemplación y otras con el ruido mundanal. “¡Miserable!”, dice el sabio y el rey dice: “¡Miserable!”.
Ni María hubiera sido tan feliz apartándose para atender los quehaceres culinarios ni Marta, quizás, mano sobre mano, arrobada con la palabra de Jesús.
Oigo voces abajo, con mamá su amiga de la infancia y Lina, que vuelven del pueblo. Las tortas esperan en la cocina.
En la puerta del convento saludé ayer a José María Tomás Tornero. También a don Camilo Alcover y Grande, procurador. Y a Manolo Barnuevo y a Cristóbal Pérez de los Cobos. Lugares de encuentro y de saludos: “¡Hola, qué tal!”.
Tomás Tornero tiene una hija que vive en Finlandia. Es políglota de vocación y de profesión: habla, alemán, inglés, finlandés y chino.
Don Santiago, que iba por el Centro de Profesores, fue profesor suyo. “¡Jamás he conocido otro alumno tan brillante para los idiomas!”, me dijo en varias ocasiones, y el mensaje lo transmití a su padre, que, sin duda, le supo a gloria.
-Mira como hablará el finlandés, me dijo, que se presentó a un concurso y al oírla le dijeron: “Lo sentimos, señorita, pero solo es para extranjeros”. “Oiga, que yo soy española”.
Y les costaba creerlo. José María, sobrino de don Fernando Tomás, compañero en el grupo “Ibáñez Martín” fue también un excelente estudiante.
Francisco Tomás Ortuño
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Comentarios
Publicar un comentario