Baobab.
16 septiembre 2024 San Cornelio y San Cipriano 260 – 106
Murcia en fiestas, lunes, las nueve y sin novedad, porque que fuéramos a la Feria Lina y yo y nos sentáramos en el Baobab del Malecón no lo cuento como fiesta.
Os cuento del ayer florido:
11 de diciembre 1993.- Tenemos en casa varios ejemplares de un libro singular. Un librito pequeño, que cabe en un bolsillo, a pesar de tener 646 páginas.
Un libro bien encuadernado, amanoso, de pastas azules. Estoy hablando del “Nuevo Testamento, Salmos y Proverbios”, que trajo Ángel De Valencia hace ya más de un año. Contiene también “Los hechos de los Apóstoles, las Epístolas y el Apocalipsis”.
¡Qué mejor libro para llevar con uno de paseo! Si vas al parque puedes sentarte a leer con él; si vas al campo, al mar o a la montaña, lo mismo.
Es el libro ideal para relajarte en un momento determinado. Tiene al comienzo una ayuda inestimable que yo no he visto en otros libros: te remite al Salmo, al Evangelio, al Proverbio o a la Carta de San Pablo que necesites leer en tu particular estado de ánimo.
Si estás cansado, te recomienda leer el Salmo 90, página 55: “Bendeciré a Dios: Señor, tú nos has sido refugio de generación en generación…”.
Si deprimido, el Salmo 34: “Bendeciré a Dios en todo tiempo. Su alabanza estará de continuo en mi boca…”. “Apártate del mal y haz el bien”, “Busca la paz y síguela…”.
Si fallando en la fe, te lleva a leer Hebreos 11, página 413: “Es por la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Sin fe es imposible agradar a Dios”.
Y lo mismo para cuando tienes miedo, estás enfermo, triste, sin paz, sin amigos, sin protección, o necesitado de dirección.
Una joya de gran valor espiritual en la que apenas reparamos. Abro al azar el libro y leo: “Sus caminos son caminos de ley; todas sus veredas paz”.
Francisco Tomás Ortuño
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