El voto.
26 septiembre 2024.- Jueves de elecciones. La gente pasa más de lo que se piensa de mesas electorales. A los españoles no nos atrae el voto. Fuera de cuatro gatos, se pasa olímpicamente de él.
A una fiesta de comer, sí; a salvar la vida de otro, también,
pero a votar, no. Lo nuestro no es el voto. El voto es algo postizo, como impuesto, extraño al español.
A fuerza de mítines y campanazos, se va a las urnas y se deposita la papeleta, pero a los diez minutos, cuando se ha cumplido con la obligación, ya no se acuerda que ha votado.
Antes, quizás, vota porque piensa que lo van a ver o al señalar si no lo hace. Lo que demuestra que es pura obligación, accidentalidad y teatro.
Sí en el camino un amigo le invita a comer en el campo, se olvida el voto. No cala, no se dejan otras cosas gratas por ir a votar. Hoy es domingo y hace día de playa, de salir. ¡Cuántas abstenciones a la vista!
El día de ayer podría llenar un libro con sucesos familiares.
Cuenta, cuenta.
Solo algo.
Empieza ya.
Fue el cumpleaños de Lina. Diecisiete. Pocas veces se cumplen 17 años en la vida. Pascual y Toni le regalaron un libro de perros, Yo le regalé “El Quijote apócrifo”. Dulces la mamá.
Sus amigas le trajeron sendos paquetes. Un día precioso para nuestra Lina. “Hoy es el día más feliz de mi vida”, dijo en algún momento.
Es lo que más deseamos los que tanto te queremos, que seas siempre tan feliz.
Corta el rollo y pasa a otra cosa.
Después de comer, mamá y un servidor llevamos a la yaya a Jumilla. Allí, con Juana y José María, vimos el piso que preparan a José Mari, enfrente del Colegio de las Anas. El próximo 15 de junio será la boda.
Pasa.
Fuimos también a conocer al hijo de Lina, de nombre Pedro como su padre.
Con Amós subimos al chale, regamos, llegaron Paco y Antonia, y pronto cada mochuelo a su olivo.
¿Qué es eso de mochuelo?
Lo de mochuelo es en lenguaje figurado no real. En el grupo no había mochuelos.
31 mayo 1991.- Que es tanto como despedir el mes de mayo del año en curso. Nubladillo amanece, pero caluroso el día. Mañana sábado, gente a la playa.
Y hoy, seguro, dolores de huesos a mogollón. Los artrósicos tienen en su cuerpo un barómetro, pero maldita la gracia que les hará.
Las nueve. Ruidos cerca de albañiles, de coches y de motos; ruidos de la calle llegan a través de la ventana abierta de par en par.
¿Por qué de par en par significa abierta hasta los topes?
Cosas del lenguaje. El lenguaje es el vehículo que nos sirve para decir cosas, para expresar lo que deseamos decir, para comunicarnos con los demás.
A veces no nos sale la palabra y recurrimos a un giro. Es una perífrasis. Cuando la gente es lúcida, el pensamiento debe fluir libremente como el líquido de una botella si se destapa.
Pascual Jesús se fija mucho en las palabras. Ayer me preguntó qué significa inefable. El diccionario debe ser un amigo que vaya con nosotros siempre.
Infalible es lo que no se puede expresar con palabras, como grandioso o maravilloso. La etimología ayuda muchas veces a conocer el sentido último del vocablo.
Pascual Jesús se preocupa por los nombres de las cosas y eso es bueno. Ya no dejará la afición tan fácilmente. Mi tío Jesús era así, tenía un diccionario en cuatro tomos comprado con los ahorros de su trabajo y con muchísima ilusión.
Las pastas eran de color claro o beige. “¿Podrá haber alguien que sepa el nombre de todas las cosas que existen?”. Creo que no, tío, pero para eso está ese amigo paciente, sabio, que nos lo dice.
Francisco Tomás Ortuño.
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