La memoria.

25 septiembre 2024  Ntra. Sra. de la Fuencisla  269 – 97

   Murcia, miércoles, sin novedad. Te cuento de mi diario:

   23 mayo 1991.- Don José García Seco es un prodigio de buena memoria. Igual recita poesías que dice en latín pasajes de Salustio o Cicerón. Recuerda fechas a Mogollón.

   ¿Por qué la memoria se pierde en unas personas y se conserva en otras?

   La amnesia puede ser enfermedad cuando a un joven se le borran los recuerdos, pero pasa por normal en la vejez. Y es aquí donde a unos -a la gran mayoría- se les pegan y quedan los recuerdos como adhesivos mojados, mientras que a otro no.

   Salvador Ortiz, compañero jubilado, me dijo hace ya unos años “se me olvida la tabla de multiplicar”. En cambio, don José tiene tal adherencia en sus recuerdos que todo lo tiene presente  como cuando lo aprendió.

   La memoria es la ciencia. Si don José recuerda, don José sabe. Si habla de Felipe II y dice que el 1556 comenzó a reinar y que su hermano don Juan de Austria ganó la batalla de Lepanto en 1571.

   O que Felipe V casó con María Luisa de Saboya primero y con Isabel de Farnesio después, o recita en latín los discursos de Catilina, o conoce de carrerilla las obras de Lope de Vega, De Cervantes o Calderón llegamos a la conclusión que en don José su memoria y su ciencia son la misma cosa.

   Ayer le pregunté: ”¿Todos con buen maestro pueden ser buenos músicos?”. Me contestó que no. Hay personas negadas a la música y por mucho que quieran no pueden aprender.

   No se trata de memoria sino de aptitud. Igual que hay matemáticos y no matemáticos, atletas y no atletas, hay músicos y no músicos.

   Don José, a su buen oído y a su buena memoria, unió el que su padre fuera músico y su tío fuera también músico. De niño aprendía a solfear. Es decir, que su ambiente fue el más idóneo para seguir con blancas, negras y solfeas.

   Hay personas que tienen buena memoria para unas cosas y pésima para otras. Recuerdan bien lo que ven y mal lo que oyen. Otros, al revés. Unos son pintores y otros músicos.

   Algunos recuerdan los números con precisión y no recuerdan los colores. Es mi caso: yo no me acuerdo en este momento si la cocina es azul, blanca o amarilla, ni si tiene azulejos en las paredes, ni si estos, si están, llegan al techo o se quedan en la mitad.

   Así de cierto y estoy entrando diez años varias veces por día. Misterios de la memoria. Pero, ¿qué es la memoria? No me refiero a los efectos de la misma, que están ahí, sino a qué sea esa facultad.

   ¿Será como el sueño, que todos hablan de él y nadie sabe bien por qué se sueña?

                                      Francisco Tomás Ortuño

 

      24 mayo 1991.- Hoy es un día como los demás, pero en casa es el día de Miguel. luego recordaremos este día por un hecho singular de relevante importancia de relativa importancia suelta ya hombre hoy Miguel se ha examinado para obtener su carnet de conducir y pues que ha probado a la primera a la primera no es para tanto ni para menos así y todo 70000 pesetas de autoescuela con que figúrate lo que es seguir probando con ellos precios un robo un atraco autorizado las escuelas hacen su agosto y su enero y su febrero y su marzo por qué crees tú que corren tanto qué cobran tanto forma parte de la vida social de hoy genera empleo o pupa a los jóvenes se fabrican coches entonces es otra forma de recaudar dinero al el estado de paso los que se preparan no se duermen porque tienen porque tiempo que permanecen aprendiendo tiempo que están siendo desplumados a dos manos si no se aprueba va pronto se sale como el gallo de Morón cacareando y sin plumas y cuántos aprueban a la primera tentativa según las estadísticas de los que tanto se habla un 20 o un 25% a lo sumo entonces para celebrar el aprobado cierto Francisco Tomás Ortuño .                                   

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