Claustrofobia.

 15 Octubre 2024 Santa Teresa de Jesús 289 – 77

   Murcia, martes, temprano y sin novedad.

   3 agosto 1991:

   Ni subidas pronunciadas ni bajadas difíciles. Como una meseta es nuestra vida hoy: desayuno, lectura, baño, billar, comida, siesta, tertulia, cena.

   Algo monótono, pero delicioso. Allá con los que corren ansiosos por carreteras, o se pierden por entre luces de neón con vasos de bebidas en sus manos.

   Dos formas distintas de pasar las vacaciones. Yo prefiero esta nuestra: sencilla, tranquila, modesta si quieres, pero rica en frutos espirituales.

   PEPA Y ANA:

   Pepa y Ana pasaron esta mañana por el chalé sin que nadie las viera. “Hemos estado aquí a las 8´30. Pepa y Ana”, dejaron en una nota.

   Hicieron poco ruido. Quizás pensaron que dormíamos y se marcharon como vinieron. Ayer fue el entierro de Francisco, su cuñado, lo cual explica la visita o paseo matutino.

   PASCUALA Y PEPITA:

   - ¿No cuentas la otra visita que tuvo ayer mamá?

   - No altera el orden cósmico ni un ápice.

   -Es verdad. Pues sí, ayer subieron las amigas de mamá Pascuala y Pepita, Nos acompañaron luego a la Misa que encargamos en Santa Ana por el tío Joaquín. Ángel las bajó más tarde al pueblo.

   5 agosto 1991.- Que hayamos ido a Murcia esta mañana Ángel, Miguel y yo no es noticia reseñable. Miguel y Ángel andan algo revueltos estos días con las fiestas que se avecinan.

   La cabalgata del vino tiene para ellos un atractivo singular: las carrozas, los trajes, el jolgorio. Miguel ha ido a ver a sus colegas. Ángel también, pero en su cabeza bullen, se agitan o aletean otras ideas.

   “Voy a Alcantarilla a ver a Carlos”, ha dicho. “Estoy en Alcantarilla con Carlos; comed, que nosotros iremos después”, aclaró luego. “Tenemos necesidad de ir a Alhama”, comentó por teléfono más tarde. por fin llegaron.

   “Carlos se viene a Jumilla a ver si hay trabajo en la recogida de fruta”.

   Volvemos cinco a Jumilla: los tres que vinimos más Carlos y Pascual que llega de Los Alcázares. Ahora es de noche. Ángel, Miguel y Carlos han bajado al pueblo.

   Uno a cobrar; otro a buscar trabajo, y el tercero a una reunión de carrocitas. Cada cual con su problema. Los demás aquí. Pascual Jesús con su amigo Moisés.

   Lina con la guitarra en su habitación; yo en la mía y mamá ¡pobre mamá! con la máquina de coser arriba.

   SUEÑOS:

   Anoche soñé que estaba reunido con otros. Alguien mostraba un aparato que aplicado al oído decía en voz alta los pensamientos de la persona. Era como una pequeña antena de radio.

   Me lo aplicaron a mí. Mi pensamiento se escuchó en la sala: “La vejez es solo una parte de la vida”. Lo oí perfectamente. Pensé luego que el decimétrico alambre se podría reducir en tamaño y se podía llevar en el oído, sin que fuera advertido por nadie.

   Así, cada cual podría comunicarse con los demás sin utilizar las palabras. Cuando desperté recordaba el sueño con tanta precisión que me parecía de verdad.  

   ¿Pr qué tuve yo ese sueño? ¿Quién o qué lo motivó? ¿Qué hubiera ocurrido si en mi sueño hubiera utilizado una fórmula que me hubiera servido para inventar o descubrir algo útil en la vida real?

   Pienso que en la vida puede darse el caso de utilizar los sueños cuando estamos despiertos. La mayoría de las veces será absurdo el sueño, no servirá para nada.

   Otras, quizás, prevendrán de algo; anunciarán algo misterioso o de difícil interpretación. Pero en algunos casos darán la solución que buscamos a un problema.

   Mostrarán lo que conviene o enseñarán al afortunado, la clave de un invento.

   LA CLAUSTROFOBIA:

   La claustrofobia es la angustia que sienten algunos sujetos en sitios cerrados. Es un síntoma neurótico. ¿Cómo nace la claustrofobia? ¿Se hace con ella o se adquiere?

   Cuando a los niños se les mete miedo, difícilmente lo pueden soltar. a nosotros de pequeños nos asustaron con cuentos de aparecidos.

   Los mayores gozaban con semejantes historias, sin darse cuenta del mal que hacían. ¿La claustrofobia se adquiere o se hereda? Es indudable de que hay un motivo claro que la produce, un virus que daña las neuronas.

                             Francisco Tomás Ortuño.  

  

   

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