Gatófilos.

4 octubre 2024 San Francisco de Asís -mi santo-. Gracias a cuantos me feliciten o piensen hacerlo.

   Murcia, viernes, las once, s.n.e.c. Son siglas de Miguel, que significan sin novedad en casa. Lo suyo es “economizar” hasta en la escritura. Me explico por qué estudió la carrera de economista.

   Subo del Bajo de saludar a Sara -la mascota-. En un armario hay libros míos. He cogido uno al azar para entretenerme. He leído:

   Soflamas del año 2010.- Prólogo: he terminado de pasar a ordenador mis soflamas. Antes de ir a la imprenta, tengo que adornarlas con fotos, dedicatoria, índice y prólogo, como vengo haciendo con los otros libros.

   He pensado que en el Prólogo podía rememorar los títulos de los que llevo escritos. Así, de paso, serviría a mis hijos y a mis nietos tal vez, para saber si alguno se perdió en el camino.

   Fue en la década de los 90, cuando me jubilara, que, por no quedar inactivo, mano sobre mano, pensé en la escritura como afición dominante. Mi hermano Amós hizo otro tanto con la pintura. Y vimos, con singular acierto, que nada peor que cortar con toda actividad en la jubilación.

   Recuerdo que antes, cuando se jubiló mi amigo Sarabia, le dije yo como consejo: ”Hazte un plan de trabajo y no dejes de estar ocupado: Misa, paseo, lectura…”.

   Mi intención era buena, aunque, tal vez, innecesaria, que cada uno se agarra como el náufrago a una tabla salvadora a cuanto pueda mantenerlo a flote y no se hunda en el proceloso mar de sus recuerdos.

   Y de Crónicas de Política publiqué mi primer libro, que titulé: “PP o PSOE: tú decides”. ¡Qué ilusión para mí verlo publicado con su dedicatoria: “A mi buen amigo don Francisco Sarabia, formidable humanista, en prueba de singular afecto”, con un Prólogo y su Índice al final!

   Siempre distinguí este libro. Tal vez por ser el primero, que siempre los primeros recuerdos priman sobre los demás. “Los primeros amores, son los auténticos, son los mejores, los más eléctricos”. “Un alma enamorada, como un botijo, el gusto guarda de su primer líquido. Ya, de segundas, es arriesgado, los primeros amores fueron sagrados”, escribí yo luego.

   Pronto pensé en mi segundo libro: “Don Felipe de la Mancha, Quijote del siglo XX”. Por mi afición a la obra cervantina, quise escribir yo el mío, y buscando a mi protagonista topé de bruces con el Presidente del Gobierno, a la sazón don Felipe González.

   El cual se buscó, como hiciera el hidalgo manchego, a un compañero que le acompañara, que fue don Javier Solana, Ministro de Asuntos Exteriores. Y salieron un día, “por la puerta del postigo”, en busca de aventuras.

   ¡Cómo me entretenía con mis libros! No solo escribirlos sino publicarlos y venderlos. Recuerdo momentos inolvidables de su proceso de gestación: mamá estaba de Profesora en un Colegio de Churra y yo la acompañaba en el coche.

   Capítulos del libro nacieron esperándola en la puerta del Colegio, a la sombra de un jazminero. Es aquí, lo habré dicho en otra parte, que reía yo a mandíbula batiente escribiendo la aventura de turno, cuando pasó una señora que debió de asustarse porque aceleró el paso mirando para atrás desconfiada.

   Y yo pensé en voz alta para que me oyera: “Cosas de Don Quijote, Señora, cosas de Don Quijote”. Mis libros conseguían con creces lo que me había propuesto: estar distraído en mi jubilación.

   Y como había pasado cuarenta años implicado con la enseñanza -de los 20 a los 60- pensé llevar mis experiencias a mis libros por si ayudaba a otros. Escribí mi Gramática Fácil, con el que pretendía enseñar el análisis sintáctico de las oraciones simples y compuestas. A mi amigo Juan Antonio le regalé este libro y me dijo en ocasiones que ningún otro libro le había servido tanto.

   Hijo de uno son los propios libros, a los que dediqué tiempo, desvelos y amores. No me preguntes a cuál prefiero o quiero más. La respuesta sería “a todos sin distinción”.

   Y así fueron naciendo los demás: “Nuevo Quijote”, “Historias de un año especial” … Te escribo la relación:

   1.- P.P. o PSOE: tú decides 2.- Don Felipe de la Mancha 3.-Gramática fácil 4.- Liga de dictados 5.- Nuevo Quijote 6.- Aventuras de Don Quijote para niños 7.- El Quijote explicado 8.-Historias de un año especial 9.- A la sombra del Roalico 10.- Crónicas con estrambote del año 1984 11.- Crónicas con estrambote del año 1985 12.- Peces nuevos 13.- Jirones 14.-Calidoscopio 15.- Verano 86 16.- Preparando maletas 17.- Suma y sigue 18.- Con la guerra al fondo 19.- El vampiro y otros cuentos 20.- Emblemático 92 21.- Maestro por decreto 22.- Partos mentales 23.- Fundamentos para otra sociedad 24.-Sueños  25.- Litesofías 26.- María -teatro- 27.- Libro de viajes 28.- Pensamientos comentados 29.- Policarpo y su escudero Samuel 30.- Conoce a tus hijos 31.- Sueños 32.- Dos rosas y un clavel 33.- Mil pensamientos sobre educación 34.- Escritos de antes de 1967 35.- Escritos posteriores a mi boda 36.- Crónicas informales de 2008 37- Crónicas informales de 2009  38.- Soflamas -actual-. Hoy habría que sumar 14 que siguieron.

   Contar las circunstancias que acompañaron a cada nacimiento -libro-, aunque podría hacerlo, me parece improcedente aquí.

                                         Francisco Tomás Ortuño.

 

   Os cuento cosas del pasado:

   7 julio 1991.- San Fermín, domingo, calor, las ocho de la tarde y en Murcia.

   - ¿Pero es que este año no vamos a Santa Ana?

   - Eso parece, y es que libres, lo que se dice libres, no es fácil a una familia de siete miembros. Cuando uno no estira por aquí, estira el otro; y cuando no, dos a la vez.

   Me explico: uno tiene un examen a la vista y todos a esperar; otro después un compromiso, como Pascual con su Toñi, o Francis con el Campamento, y lo mismo.

   Temprano fuimos a Calasparra, a pasar el día en el Santuario de la Esperanza, como el pasado año: coches, familias y chavales. Francis dirigió el “Fuego de Campamento” para los padres. Benjamín y María Pilar estuvieron a ver a su hijo Rafael.

   La vuelta la hicimos con Miguel al volante. Su amigo Enrique iba a su lado. Lina, mamá y un servidor detrás.

 

   GATÓFILOS:

   8 julio 1991.- ¿En Murcia todavía? ¿Es que este año…?

   -Después de comer.

   -Algo va a costar.

   -Cierto, ¿no se había perdido el gato?

   -Después de cuatro o cinco días fuera, ha aparecido.

   -No es la primera vez que esto ocurre.

   -Con esta, lo menos tres. Lina y mamá lo celebraron como nadie puede figurarse.

   - ¿Y Miguel?

   -Miguel también es gatófilo o adicto al gato siamés.

   -Entonces, el gato es como otro miembro de la familia.

   -Y que lo digas. Hasta en la mesa. ¿Cómo ha terminado Miguel su curso de matemáticas?

   -Que cambia por Económicas.

   -¡No!

   -Si. Hoy presenta la solicitud de preinscripción en la Uní.

   - ¡Suerte!

 

   Las 8:30 de la mañana. Lina lee en su habitación. Los demás duermen. ¿Qué guarda cada cual por los entresijos de su cabeza? ¿Qué piensa Pascual Jesús a sus 22 años con la carrera sin terminar, con Toñi en el horizonte, con recuerdos recientes de playas?

   ¿Y Miguel con sus Económicas? ¿Y Ángel? ¿Y Lina? ¿Y Francis con su Campamento? Cada cabeza es un mundo. Hace unas noches, en el programa que dirige un señor llamado Balbín se habló del tema.

   Primero se proyectó una película de trama complicada, pero posible en la vida real. Dos mujeres proyectan deshacerse del marido de una de ellas. Con un somnífero lo duermen y lo ahogan en la bañera.

   Luego lo tiran a la piscina para que parezca un suicidio o una muerte por accidente. El hombre “ahogado” desaparece misteriosamente de la piscina y se aparece vivito y coleando acá y allá.

   La mujer del muerto no soporta tantas emociones y muere de un ataque al corazón. Luego se sabe que todo ha sido un montaje para vivir juntos la otra mujer y el hombre.

   En el diálogo que sigue a la película, médicos y periodistas explican que el cerebro está siendo explicado y conocido en los últimos tiempos de forma exhaustiva. Por zonas, como los mapas, se sabe mucho de él y se espera que en pocos años se desvelen totalmente sus misterios.

   Cajal descubrió que las cargas neuronales se transmiten de unas células a otras. Luego se ha comprobado que tal descubrimiento era incompleto.

   Las células pueden transportar diversas impresiones al mismo tiempo, y cada zona es independiente de las demás. Así ocurre que hay espacios dañados, o lagunas de células muertas, donde la comunicación es lenta o hasta comprometida.

   Como una gran computadora: tú puedes darle una orden y el cerebro interpretarla mal o al revés. De aquí muchos malentendidos en nuestras relaciones.

   Lina empieza otra vez su curso de inglés que había abandonado. Mamá feliz por el hallazgo gatuno. El reloj da 9 campanadas.

  -¿Qué reloj?

  -El de Cuco, Señor.

                               Francisco Tomás Ortuño.  

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