Paz idílica.
25 Octubre 2024.- San Crisanto, Darío, Crispín, Crispiniano y Miniato Sol: 8´37 a 19´20; Luna; 1´32 a 16´30
Murcia, viernes, todos bien. Del siglo pasado:
29 agosto 1991: Antonio y Adelina nos han visitado. Se agradece. Se agradece doblemente, sabiendo que han venido exprofeso desde Mazarrón.
Muchos kilómetros para una visita. Por la noche dormiría tranquila Adelina, porque eran muchos días queriendo cumplir con una amiga de siempre.
Cuando una obligación no se cumple, pesa como plomo. La conciencia es muy delicada, y solo una pluma la molesta. Pero ¿qué será la conciencia que remuerde cuando no se obra rectamente?
Algo interior nos dice si obramos bien o mal; y ese algo nos hace ser felices o estar intranquilos. Si prometo una cosa y no la cumplo, no necesito a nadie que me regañe. Basta con mi conciencia.
Si no correspondo como es debido con una persona; nadie tiene que decirme que he obrado mal. Esa voz interior es suficiente.
Adelina estaría preocupada porque no había cumplido con una amiga. Desde que vino a vernos Adelina se ha quitado un peso de encima. Y, por si fuera poco, cenó aquí y se llevó una acuarela de mamá con un paisaje.
Francisco Amós
El día de ayer podría titularse Francisco Amós. Llegó después de muchos días ausente. Comió y luego lo llevamos a Tedelche, mamá, papá, Miguel y Ángel.
De paso visitamos un salto de agua por Hellín, vimos un poblado muy simpático de colonos por una Sierra perdida más allá de Agramón y hasta comimos en un bonito parador del camino. Día feliz en las postrimerías de las vacaciones.
En Tedelche jugamos al fútbol. Luego, en la piscina, un reñidísimo match de voleibol. Don Arturo, que no se bañaba, hizo las fotos para el recuerdo.
Miguel y Ángel jugaron también. Lugar delicioso, donde abundan las aguas por las acequias. El río al fondo, como una cinta de plata, discurre mansamente por entre cañaverales.
30 agosto 1991.- En el ambiente se masca la partida: ropas por encima de las arcas, libros amontonados por todas partes, el verano se acabó. Vamos a darle nota alta si olvidamos los óbitos ocurridos.
Un camino nuevo, mi Quijote pasado a máquina, cuadros pintados por mamá. Por el pinar, voces de niños como gorriones bajan de Santana la Vieja a perderse por el Prado, paz idílica.
Lina lee, mamá prepara la comida. ¡Quién pudiera prolongar indefinidamente este momento! ¡Quién pudiera detener el tiempo! José María y Juana estuvieron anoche aquí.
En la puerta de la cocina me peló; un pelado de campeonato, de esos pelados que dejan al descubierto los pensamientos. A mí después me parecía ir desnudo. En una palabra, que me sacó brillo al cráneo. Un poco más y me deja en esqueleto por la cabeza.
JUANITA DIO A LUZ
Nos informó Juana que la sobrina Juanita, de Santiago, ha dado a luz un hermoso niño por medio de cesárea, operación mediante la cual se extrae un feto de las entrañas de la madre.
Esta operación ya se usaba entre los romanos. Escipión el Africano y Julio César nacieron así. Luego se dejó para practicarse solo en mujeres difuntas. Pero Russell en 1881 volvió a practicarla en cuerpos vivos.
De todas formas, solo se recurre a la cesárea en casos excepcionales. Enhorabuena sobrina, y que tu hijo Cristóbal, Juan, Amós, Santiago, o como le pongáis, os colme de felicidad.
¿Habéis pensado, Juanita, Cristóbal, que vuestro hijo será lo que vosotros hagáis de él? ¿Qué si le dais buen alimento espiritual crecerá robusto espiritualmente? ¡Qué importantes son los padres en la vida de los niños!
Francisco Tomás Ortuño.
De mi libro “PARTOS MENTALES”:
Introducción.
¿Has pensado alguna vez en las palabras? ¿O has pasado olímpicamente de ellas, siendo como son el vehículo del pensamiento, el instrumento para comunicarnos con los demás?
Unas son cortas, monosilábicas: te, sol, luz. Otras talludas: clarividente, maratoniano, tridimensional. Unas comienzan por vocal: espacio, oxígeno, asma. Otras por consonante: mesa, barco, trípode.
Algunas -cobra, cabra, cobre- se parecen en su forma, pero no significan lo mismo: grande y pequeño encierran conceptos opuestos. Sol, montaña, patria, mar… ¡qué de sentimientos producen solo con evocar su nombre.
“Hay palabras que hieren más que espadas”, dijo Burton. ¿Qué tienen las palabras, qué magia es la suya? “Más vale una palabra a tiempo que cien a destiempo” señaló Cervantes.
“Cuando has soltado una palabra, esta te domina; cuando no la has soltado, eres su dueño y señor”, reza un proverbio árabe.
COLAS DE LAGARTIJA
Me levanté con la obsesión de mis amigas las palabras. Las contemplaba abstraído cuando, de pronto, reparé en sus finales, como colas de lagartija. Así pasé largo rato.
Cuántas terminaciones diferentes. ¿Se habrá detenido alguien a contarlas?, me pregunté intrigado. Busqué en gramáticas, en otros libros, y no pude satisfacer mi curiosidad.
¿Habrá más palabras agudas que llanas?, ¿más llanas que esdrújulas? ¿y en qué proporción? Así empecé mi trabajo: cogí un diccionario y entresaqué 1000, 2000, 5000 palabras. 10000, ¡qué tesoro en mis manos!
Cuando tuve 12000 conmigo, pensé que ya eran suficientes para mi propósito: 1254 de ellas empezaban por a; 550 por b; 1208 por c; 86 por ch; 543 por d; 952 por e, 381 por f; 317 por g; 293 por h: 464 por i; 121 por j; 2 por k; 398 por l; 22 por ll; 604 por m; 185 por n; 2 por ñ; 105 por o; 1543 por p; 55 por q; 613 por r; 689 por s; 817 por t; 115 por u; 511 por v; 3 por x: 32 por y; Y 115 por z.
Con tal arsenal ingente, del que había excluido los nombres propios, tecnicismos, barbarismos y vocablos de poco uso, formé 3 grupos.
Uno con las palabras agudas, otro con las palabras llanas o graves, y el tercero con las estrújulas. Así pude saber que había 3155 de las primeras, 7500 de las segundas, y 1345 de las últimas.
O lo que era lo mismo: que, de las 12000 palabras de mi estudio, el 26,3% eran agudas, el 62´5% eran llanas, y el 11,2% eran esdrújulas.
Ya no tenía que buscar en libros. Lo había averiguado yo mismo. Ya sabía que en mi lengua castellana o española había más palabras llanas que agudas y más agudas que esdrújulas.
Francisco Tomás Ortuño.
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