Poesía.

26 Octubre 2024 San Pedro de Alcántara

   Murcia, sábado, sin novedad en casa. Te cuento:

   31 agosto 1991.- Calor a tope. Las playas llorarán las despedidas, pero el calendario es el que manda. El lunes todo el mundo a currar. Aquí ocurre lo mismo: ya no contamos por días sino por horas la partida.

   Lina anoche decía: “Como es la última noche, vamos a quedarnos hasta las dos”. Y de verdad que la noche apetecía, con luna, sin viento, para soñar mirando las estrellas. No llegamos a la meta fijada por Lina, pero nos acercamos.

   En medio de este desmantelamiento, mamá ha querido poner una jabonera en el aseo de arriba y al taladrar la pared ha pinchado una tubería empotrada quizás.

   Ha brotado un chorro de agua que ha inundado el cuarto. Carreras, sustos, voces, hasta que Miguel el vecino, que trabajaba por la cochera, subió, picó, destapó, y dejó al descubierto la tubería pinchada. Luego Pedro el fontanero hizo el resto, quedando todo como estaba. 2.000 pesetas a Pedro y 50.000 a Miguel y las cosas normalizadas.

   El dinero cumple una función social de primer orden. Cada cual trabaja en lo suyo y el dinero facilita las operaciones.

   Si no hay dinero o se retiene la casa queda inundada y con el camino roto, y los demás no trabajan. El dinero va y viene, que es lo suyo, y de paso da trabajo.

   Pedro nos ha contado su problema con su vecino Juan: discusiones, trifulcas, abogados. Los vecinos han de ser muy prudentes para vivir en paz. por la menor cosa se prende la mecha de la discordia.

   Nunca las medias con nadie. Mejor con poco solos que con mucho a medias: Ni negocios, ni propiedades. Tú ahí con lo tuyo y yo aquí con lo mío. ¿Se te ocurriría comprar un coche a medias con otro?

   ¡Qué pronto llegarían los disgustos! “Tú montas más que yo, tú no pones gasolina, tú lo tratas mal”. Un infierno. Como un infierno es hoy la situación de Pedro por hacerse un chalet a medias con su amigo.

   1 septiembre 1991.- Las calles de Murcia son hoy de lo más desolador que pueda pensarse. ¿Mira que cruzar la Gran Vía con los semáforos en rojo? ¿Mira que solo 15 personas en la misa de San Bartolomé a las doce?

   La verdad es que se torran las piedras. Hace un calor de muchos quilates a la sombra, y la gente huye como del mismo demonio. Vas a un cajero y no funciona. Vas a un Kiosco y está cerrado.

   Murcia así está antipática de verdad. Pero esta tarde será la suya: los veraneantes, por imperativo del calendario, vendrán apelotonados y de un humor de perros,

   ¡Qué cambio nos espera de hoy a mañana! ¡Que no nos coja la tormenta! En Murcia hace calor aún; a lo mejor en Soria hace fresco. ¿Tú crees que mañana por el hecho de estar a 2 de septiembre la vida laboral en Murcia va a rendir como en octubre?

   Pues no, las cosas como sean. En Madrid no sé, o en Cantabria, pero en Murcia imposible. El calendario, tirano donde los haya, hará que mañana cada cual acuda a su trabajo, pero a currar, lo que se dice a currar, me temo que no, por muy a las bravas que se ponga el calendario.

   Lo veo venir: como la gente va sobrando en todas partes el tiempo de vacaciones irá creciendo, no le des vueltas. Cada vez serán más las fiestas y menos los días laborables.

   ¿Semanas de 4 días de trabajo?, a la vuelta de la esquina; ¿veranos de cuatro meses?, pero ya; ¿días de 5 horas de curreo?, lo mismo.

   ¿Que quién va a trabajar? Todos, hombre. No te preocupes; pero si sobra trabajo ¿te vas a preocupar por los obreros? Habrá trabajo para todos, pero será más llevadero, más cómodo, y, sobre todo, más corto.

   ¿Qué sacamos con martirizarnos inútilmente los humanos? Pronto llegaremos a la época luminosa del ocio, como justificación del trabajo. No te canses, se ven venir verano de cuatro meses, semanas de 4 días, y días de 5 horas. Lo verás.

                                   Francisco Tomás Ortuño.

 

   Y ahora te doy a conocer el PRÓLOGO de mi libro “PECES NUEVOS”:

 

   Amigo lector, te ofrezco para tus ratos de ocio unos cuántos Pensamientos, -Peces Nuevos- que reza el título. Algunos son breves, los llamados propiamente Pensamientos (500)

  - Niño que llora, termómetro bajo cero.

  - Dientes postizos: extraños en nuestra casa.

  - La Escuela para el Maestro sin vocación: zapato que hace daño, etc.

   Otros rimados y medidos, que podríamos llamar Poesías (150)

-   ¿Cómo será que venga

-   doña Madama?

-   ¿Vendrá de tiros largos?

-   ¿Vendrá en pijama?

 

-   ¿Cuándo será que venga

-   doña Tormento?

-   ¿Será de madrugada?

-   ¿en qué momento?

-    

-   Que venga cuando quiera,

-   aquí la espero,

-   estando preparado

-   No tengo miedo.

   

   Y, por último, los más extensos, que son los Cuentos (25): El vampiro (cuento número 11); ¿Mira que llamarse Timotea? (Cuento número 21); El cleptómano (Cuento 24), etc.

   Tanto los unos como los otros son Pensamientos que han surgido en mi en circunstancias diversas:

- Qué grato pasatiempo

 me brinda la poesía;

mis pensamientos,

del mar de mi cerebro,

afloran cada día,

y yo los pesco. (poesía 122)

“Si del mar revuelto de tus ideas coges un pensamiento sácalo del agua y asegúralo bien, antes de querer coger otro. Son escurridizos como los peces y tal vez se te escape para no volver a verlo”. (pensamiento 174)

   A todos los he nacido con alegría y luego he vestido con las mejores galas que he encontrado, para ofrecerlos a los demás.

   El deporte de la pesca es apasionante. Salir preparado con caña y anzuelo por si surgiera una idea, es maravilloso. Te lo recomiendo.

   Pueden presentarse en los momentos más inopinados, en los lugares más imprevistos. El boli y el papel deben ir contigo a todas partes.

   Hasta cuando duermes deben quedar cerca, en la mesita de noche, por si al despertar se te ofreciera:

-   Cada mañana,

-   aunque lo intento,

-   cuando quedé dormido

-   no lo recuerdo.

-   Sin duda hay un instante

-   cargado de misterio:

-   la entrega del testigo

-   para el relevo.

-   Cada mañana,

-   por más que quiero,

-   cuando quedé dormido

-   no lo recuerdo. (Poesía 48)

 

-      O a medianoche, con el silencio de las estrellas:

 

-   Estoy en dormidera,

 

-   a veces dentro,

 

-   a veces fuera;

 

-   estoy como jugando,

 

-   ahora entro,

 

-   ahora salgo.

 

-   Cambiará con la muerte

 

-   que una vez dentro

 

-   ya no se vuelve. (Poesía 35)

 

 

-      Con estas palabras de compromiso, salgo del paso en la obligación que me había impuesto. Ahora sí. Ahora me siento libre para añadir un nuevo ejemplar a mi colección.

                                  Francisco Tomás Ortuño.


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