Tu otro yo.

7 octubre 2024 Ntra. Sra. del Rosario

   Murcia, lunes, sin novedad. “Cumple” de mi nieta Raquel. Y que cumplas muchos más.

   ¿LO SABÍAS?

   La Unión Europea aporta el 60% de la ayuda al desarrollo mundial, lo que la convierte en el primer donante.

   Más de un tercio de las especies conocidas de animales -17.291- están en peligro de extinción.

   Más de doce millones de personas en el mundo sufren trabajos forzados por impago de deudas.

   De cien millones de personas mayores en Europa con posibilidades de viajar, unos cincuenta millones no han salido nunca de su país de origen.

   El minuto, como subdivisión de la hora, surgió en el siglo XIII, aunque no empezó a aplicarse hasta tres siglos después, cuando aparecen los primeros relojes capaces de medirlo.

   La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea explicita en su artículo 25: “La Unión Europea reconoce y respeta el derecho de las personas mayores a llevar una vida digna e independiente y a participar en la vida social y cultural”.

   Te cuento de antaño:

   14 de julio 1991.- ¿Qué tienes para contarme hoy?

   -Sí se trata de contar, bien poco.

   -Entonces, ¿para qué escribes?

   -Para dejar siquiera la huella de mi zapato.

   - ¿Y se puede saber qué pretendes con dejar esa huella burda en el papel?

   -Cierto no lo sé, pero es que un impulso me exige que lo haga.

   - ¿Un impulso?

   -Si, los hábitos son eso: impulsos que te hacen repetir las mismas acciones.

   -Ya, ya, el hombre de los impulsos.

   - ¿Y tú quién eres?

   - ¿No me conoces aún?

   -Bien, bien, no. Sé que me acompañas a todas partes, que vas conmigo, que me sigues como un policía, pero no sé dónde estás ni siquiera quién eres.

   -Pues soy, ni más ni menos, que tu otro yo.

   - ¿Has dicho mi otro yo?

   -Claro, hombre de Dios, en ti vais tú y tu conciencia, que soy yo.

   -Entonces, ¿tú eres mi conciencia?

   -Así es.

   - ¿Y no te aburres de ir conmigo a todas partes?

   -Es mi papel. Cuando naciste, me pusieron aquí para el resto de tu vida.

   - ¿Y cuál es tu papel?

   -¿Mi papel? ¡qué gracioso! Pues hablar contigo, acompañarte, aconsejarte, prevenirte, ¿te parece poco?

   - ¡Vaya!, ahora resulta que tú eres mi guía por este valle de lágrimas.

   -Cierto. ¿No has visto que muchas veces hablas solo? Pues es conmigo con quien hablas.

   -Ahora me explico muchas cosas.

   - ¿Por ejemplo?

   -Por ejemplo, que en ocasiones alguien obra por mí.

   -Pues ya lo sabes.

   -Lo tendré en cuenta. ¿Y cómo debo llamarte?

   -Pues, tu otro yo.

   -Es curioso: los dos en mí.

   -Y los dos formamos un tercero. Pero eso es más complicado.

   -Sí, vamos a dejarlo, que ya hay bastante contigo.

   -Somos tres como el misterio de la Trinidad.

   - ¿No saldrá alguien más?

   -No, queda tranquilo. Es complejo nuestro mundo espiritual. Hay expresiones que te podrían haber puesto en guardia.

   -A ver, a ver.

   -Cuando dices “yo me pregunto”, “yo me lo creo” o “me equivoqué”, me estás haciendo intervenir directamente.

   -O cuando hablo a solas conmigo.

   -Dirás contigo.

   -Con mi otro yo.

   -Eso me gusta más.

   -Ahora que te conozco, ¿qué debo hacer respecto a ti?

   -Sobre todo, no obrar como si yo no existiera. Antes bien, seguir mis consejos.

   - ¿Tan sabio te crees?

   -Soy tu conciencia, ya te lo he dicho. Soy la ley natural puesta en ti. Si me obedeces, me lo agradecerás.

   - ¿Qué quieres que haga ahora, conciencia?

   -Ay, ir con los demás y ver cómo puedes hacerles bien, uno por uno, sin que se den cuenta.

   -Gracias, compañera.

 

   17 julio 91.- Miércoles de verano sin mezcla de intrusas estaciones. Son las once de la mañana, y el sol con un calor sofocante, convoca a la gente en las playas.

   - ¿Y ayer? Se pasó sin escribir “un mot”.

   -Es que fuimos a Valencia Ángel, el tío José María y yo.

   - ¿De fiesta?

   -Más o menos.

   - ¿Y qué tal la Virgen del Carmen?

   -La playa de Malvarrosa sucísima, la noche fatal por el calor, y enfrente por la noche un enterrico.

   - ¿Todo negativo?

   -No, llegamos, que no es poco.

   - ¿Por qué dices eso?

   -Otros no lo hicieron. Cada día la carretera se pone peor. Sin ir más lejos, en estos momentos nos dice Juana María que Gilar y otros jóvenes, amigos suyos, han muerto de accidente.

   -No es cuento lo que nos dicen los telediarios.

   -Pues no; hay muchos muertos todos los días.

   -Absurdidades hay muchas. Quiero decir de muchas clases. Por ejemplo, la que contaba Moisés a Pascual anoche.

   -Cuenta.

   -Los vecinos Juan y Pedro están a matar.

   - ¿Sí?

   -De juicios andan y de amenazas.

   -La vecindad que es mala.

   -No mala, pero sí delicada.

   -Cierto. ¿Y a qué se deberán estos conflictos vecinales?

   -A lo mejor, al sol.

   - ¿Al sol?

   -Al sol, que calienta las cabezas. Un ligero cambio termométrico las disloca.

   -No te quepa duda.

   Un coche sube. Es de los Valeros.

   -La casa de Valero está cerrada este verano. Visitas esporádicas y vuelta al pueblo. De noche no duermen aquí.

   -¿Y el vecinísimo Víctorio Esteban? De día, Juana María; de noche, nadie. ¿Qué ocurre?

   -María Dolores tiene achaques de reuma.

    - ¿No será también triquiñuelas del astro sol?

   -Pudiera ser, pudiera.

   -Anda ya, pero si se trata de un herpe.

   -Veamos lo que dice el diccionario que es un herpe: “Erupción que aparece en puntos aislados del cutis, por lo común crónica y de muy distintas formas.

   Va acompañado de escozor y de granitos o vejigas que dejan rezumar cuando se rompen un humor que al secarse forman costras o escamas. Se considera como una de las manifestaciones del artritismo”.

                                   Francisco Tomás Ortuño.


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