En Artes y Oficios.
6 Noviembre 2024 San Pedro Poveda Año: 311 – 55; Sol: 7´51 a 18´06; Luna: 12¨48 a 21´32
Murcia, miércoles, sin novedad. Te cuento de hace 33 años:
25 septiembre 1991.- En una calle de Murcia me tropecé esta mañana con don Francisco Candel, autor del libro “Paco Díaz”, que ayer comentaba.
-Ayer estuve con usted, don Francisco, le dije.
- ¿Dónde?, no recuerdo, me contestó.
Don Francisco es bajito y gordo; con su sotana sempiterna parece un cilindro andante.
- Estuve leyendo un libro suyo.
Aclarado el equívoco, recordamos otra vez a Paco Díaz.
- Su libro es precioso, resalta maravillosamente las virtudes de Paco, le dije para despedirme.
¿Se iría pensando en Paco Díaz o en mis palabras?, pensé. Somos incorregiblemente vanidosos.
Luego seguí pensando:
- Don Francisco, usted ha escrito el libro para que lo alaben los demás.
- No es cierto, me ha confundido, dijo.
- Perdone, don Francisco, seguí.
- Tu juicio es un disparate.
- Vuelvo a pedirle perdón, don Francisco.
- Bueno, no es para tanto, a lo mejor un poco sí.
- ¿Cómo he podido pensar tal cosa de usted?
- Algo sí, todos somos un poco vanidosos, hay que reconocerlo.
- Usted no, don Francisco.
- Creo que más de lo que quisiera, debo reconocerlo, soy vanidoso.
- No me diga que es usted vanidoso, don Francisco.
- Sí, lo confieso humildemente, soy el más vanidoso de los mortales.
- No exagere, don Francisco, tanto como el más vanidoso…
- Como en confesión le diré que he llorado este pecado toda mi vida; de una forma u otra me ha acompañado siempre este aborrecible defecto.
- Quién lo iba a decir de usted, don Francisco. ¿Y del libro Paco Díaz?
- Como otros que he publicado, fue con la vanidosa intención de que me señalarán como un Dios de la ciencia y la literatura.
- Ay, don Francisco, hay tantos así.
- Probaré de nuevo a pisar mi vanidad y mi orgullo. La vida es lucha.
- Contra malicia, milicia, que dijo Gracián. Aunque un poco de malicia tampoco es mala. Quiero decir que hasta la vanidad, sin pasarse, puede ser buena, como la sal en las comidas.
- Como la sal: poca da sabor, y mucha perjudica.
- Alegrémonos de haber reflexionado juntos.
- Hasta siempre, tocayo.
Francisco Tomás Ortuño.
26 septiembre 1991.- Hoy es otro día importante en la casa.
-¿Qué ha ocurrido para calificarlo de importante?
- Mamá sigue en Murcia el próximo curso.
-¿En qué instituto?
-Adivina, adivina.
-¿En Artes y Oficios?
-Exacto, querido Watson.
- ¿Y es bueno seguir donde mismo?
- Sí, por varias razones.
-Si ella está contenta, es suficiente.
- Así es.
- Lina se fue a la Plaza de Toros con sus amigas.
-¿Qué se les ha perdido en la Plaza de Toros?
- Esta noche actúa allí el grupo Mecano. Se fueron a las 6:30 h para coger sitio. El lleno está asegurado por más que la entrada cueste 1.800 pesetas.
-¿Tanto poder de convocatoria tiene este grupo?
-Este y otros cuántos más. Hace unos días estuvo en Barcelona AC/CD, grupo rockero al que asistieron más de 60.000 jóvenes en el estadio olímpico de Montjuic para verlo.
- Por cierto, que mi sobrino Juan Francisco me dijo el domingo: “Tío, mañana voy a Barcelona a ver a un grupo de rock, 4.000 pesetas la entrada.
- La subida al estadio provocó uno de los colapsos más sonados de la historia de Barcelona. El calor humano produjo la muerte de una joven de 17 años, dijo luego la prensa.
- ¿Y los otros grupos?
- Luchan por llegar ahí. Tienes, sin ir más lejos, a los amigos de Ángel, que quieren grabar un disco.
- Están en su derecho.
- Pero lo tienen difícil.
- La vida es lucha, que gane el mejor.
- En el mundo de la canción será cosa de empezar con buen pie.
- Mejor, con buena canción. Con una canción que guste, que diga algo, que suene bien.
- Es que se oye por ahí cada engendro.
- Lo bueno queda, lo malo perece pronto.
- De acuerdo otra vez.
Mamá ha salido de compras con Toñi y con Pascual. Algo trama la pareja.
- ¿Y qué puede tramar?
- ¿Te lo digo?
- ¡Suelta ya!
- Van a comprar ovillos de hilo para hacer una lámpara.
- ¿Y ese arrechuzó?
- Lo que veo, eso deseo. Lina hace una lámpara, pues su hermano quiere otra.
-¿Lo ves mal?
- ¡Qué va!, todo lo contrario. Dichosa edad la suya, cuando todo son proyectos e ilusiones: una lámpara, un sofá, una mesa, todo lo proyecta a su futuro, que tanto desea…
Pues eso.
Francisco Tomás Ortuño.
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