Urbina?

26 diciembre 2024 San Esteban (protomártir) 361 - 5

   Murcia, jueves, sin novedad. Te cuento de atrás:

   7 diciembre 1977.- Hoy he estado en Cieza. Reunión de Directores con el Inspector. Un paseo en coche. De paso he llevado unos cuadros restaurados por mamá a sus dueños de esta localidad murciana.

   A la vuelta he pasado por el chalet. Están removiendo la tierra de la puerta, lo que después serán cocheras, aljibes y terrazas. Los albañiles no han dejado de trabajar, contra pronóstico. Hoy ponen pisos en el comedor y rodapiés en otras habitaciones.

   JUAN GIL:    

  De regreso al pueblo, una mala noticia: Juan Gil ha muerto. Juan Gil era bueno; tenía muchos hijos. Hace ya tiempo que andaba doblado. Habrá sufrido lo suyo viendo a sus hijos pequeños y con su enfermedad a cuestas.

   DON PEDRO SAEZ:

   Don Pedro Sáez, el inspector, habla bien. Sabe entretener hablando. Es un maestro de la palabra. Se ha tratado en la reunión de Cieza de “La orientación escolar y vocacional”.

   Al final todos contentos de haber pasado juntos unas horas. Don Pedro, de familia modesta, con su trabajo ha llegado a ser inspector.

   Estas personas que han ganado su prestigio, su posición, con el esfuerzo y el trabajo tienen para mí el gran valor del triunfo neto. Son verdaderos campeones.

                                            Francisco Tomás Ortuño

    12 de diciembre 1977.- El sábado estuve en Alicante. Día de mucho andar. Desde Juan XXIII a la playa. Sí se anda es porque el cuerpo lo permite. Andar es la mejor gimnasia.

   Creo sobre la gimnasia que uno está en forma si la realiza, y no al contrario. Lo primero es incuestionable; si hay salud la gimnasia viene sola; diría que hasta sin movernos, nuestro organismo realiza sus movimientos adecuados, su gimnasia conveniente. Si no hay salud la gimnasia es contraproducente.

  

   SANTANA OTRA VEZ:

   Ayer subí a Santa Ana andando. Digo a Santana y debo decir al chalé. O sea, a las puertas de Santa Ana, a la antesala. ¿Que cómo van las obras? Materialmente casi finiquitadas.

   En los cuartos de baño con rodapiés y con la instalación del fontanero terminada. La máquina trabaja en la puerta para allanar el piso. Un pequeño empujón y ya está.

   EL PASTOR:

   Ayer estuve con el pastor, hombre rubicundo, sano, feliz. Reía y reía. Salud por los poros de su cuerpo. Me hizo meditar este hombre: hay una inteligencia natural en las personas que se desarrolla con la especie.

   Tuvo que ser más rudimentaria en los sabios de hace siglos que en nuestro Pastor de hoy. Esa inteligencia es plena en un cuerpo sano. Pero ¿qué es un cuerpo sano?

   Para mí un cuerpo sano es un cuerpo como el de nuestro Pastor, sin enfermedades ni vicios escondidos, sin envidia, sin soberbia, sin avaricia. Los hombres más inteligentes han sido personas sencillas.

   ¿Que nos revela esto? Pues ni más ni menos que la inteligencia es privativa de los hombres sanos: hombres libres de males físicos y espirituales.

                                     Francisco Tomás Urbina

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