La viuda de D. Guzmán.

31 diciembre 2024 San Silvestre 366 - 0

   Murcia, martes, fin de año, sin novedad. Te cuento:

   15 agosto 1978.- Martes, 12 de la mañana, día de la Asunción. Comienzo de la feria. Acabo de subir del pueblo con provisiones alimentarias. Han ido conmigo Francisco Amós, Ángel Inocencio, Miguel y Lina.

   Si hubiera que definir este momento, hoy, tendría que poner paz, normalidad, y dejar el resto de la hoja en blanco. El padre Jerónimo vendrá esta tarde a bendecir la casa. los amigos vendrán también.

   Antonio Valero nos ha ofrecido su luz. Es de agradecer. Más que por la luz en sí, por el gesto de buena amistad. Bastida, electricista, vendrá el jueves a instalarnos los cables.

   La música del transistor me llega de la cocina, donde mamá prepara la comida. Por cierto, que mamá está un poquillo triste, ya que esperaba pasar el día con su amiga Petra y Petra no estaba en su casa.

                                        Francisco Tomás Ortuño

   20 de agosto 1978.- Domingo, cuatro de la tarde, día de sol y viento. Escribo donde siempre vengo escribiendo estas hojas o notas sin importancia, en el estudio, en la mecedora, algo incómodo, teniendo que escribir sobre las rodillas.

   Pero con silencio y temperatura ideales para sentirse bien. Gozando de la soledad y del aislamiento que proporcionan este rincón. Lina duerme, Pascual Jesús juega a la sombra de la casa con Miguel. Llevan renacuajos en un bote.

   Ángel Inocencio está en el pueblo con su abuela Isabel. Nosotros iremos también más tarde al desfile de carrozas de la fiesta de la vendimia.

   Este año no hay Concurso literario. La Copa del pasado año se conserva de momento en el estudio y sirve para poner en ella las raquetas del pimpón.

   Josefa y Paca Jiménez Magán vinieron hace dos días a estar con nosotros. No lo pasaron mal. Son agradables y buenas las dos hermanas. Trajeron turrón y cosas para los pequeños.

   Que a la vuelta de muchos años puedan estar aquí de nuevo con la misma ilusión y alegría les deseo.

   Estamos construyendo nuestro rancho. Llamamos rancho a la terraza de cemento con los palos que hemos puesto. Luego los pintaremos.

   Después haremos la escalera que sube de cocheras por el lado de Santa Ana. Es distraído el trabajo que venimos realizando: trabajar sin obligaciones por tener las cosas a nuestro gusto.

                                            Francisco Tomás Ortuño

   1 octubre 1978.- Domingo. Esta pasada noche cambió la hora, lo que nos hace andar un tanto despistados hasta que nos acostumbremos. Son las once, hora oficial; las 12 de ayer.

   Los peques han ido andando al convento a oír misa. Pascuala y yo fuimos ayer. Empieza el mes con frío otoñal: viento y cielo gris que amenazan lluvia. Se está mejor dentro de casa que fuera.

   Ayer, el padre y yo cogimos la manzana blanca; mañana de trabajo. Francisco Amós y Pascual Jesús nos ayudaron. Luego, José María acudió con su coche. Veinte cajas más de fruta que irán con las anteriores a Frumisa. 

   Pascuala ha vendido un cuadro de Santa Ana a la viuda de don Guzmán, por 7.000 pesetas. Es un cuadro pequeño que pintó hace dos años; por cierto, uno de nuestros preferidos, pero necesidad obliga.

   Amós ha dicho por teléfono que ya tiene el dinero que esperaba cobrar por su casa de los Nietos. Que luego nos mandará un millón al Banco para alivio de nuestras penas.

   Todos son buenos con nosotros. Si alguna vez podemos, con gusto les ayudaremos también. Obligados quedamos.

   Anteayer fui a Murcia. Estuve con don Pedro, el Inspector. Como amigo le acompañé por Platería y otras calles hasta la antigua Escuela Normal. Luego hablé con doña Matilde.

   Parece que las cosas se disponen bien para que apruebe mis Oposiciones. Doña Matilde se jubila este mes de octubre, pero sigue en el tribunal. Me atendió como siempre.

   Mi vecino Esteban coloca rejas en las ventanas que estaban sin ellas. Los ruidos son fuertes. Nosotros, de momento, no entramos en más gastos. Confiemos en la gente.

   Anoche, una vez más, fuimos a casa de Antonio Valero. Los pequeños hicieron su función. Hubo caramelos, tortadas y obsequios por el cumpleaños. las visitas se repiten más de lo debido.

   En poco tiempo son muchas visitas, regalos y cafés. Iremos recortándolos. Otra cosa sería apartarnos de nuestro estilo de vida, de nuestra forma de ser.

   Que el Papa ha muerto no es noticia, porque desde anteayer se ha repetido muchas veces. Un Papa que pasará a la historia por la brevedad de su reinado o pontificado. Juan Pablo I, un mes de Papa y a esperar nuevos Cónclaves.

                                         Francisco Tomás Ortuño.   

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